Una mirada a cómo reorganizamos el panel de soporte para que el equipo de la quesería encuentre rápido lo que necesita.
La primera versión del panel mostraba todo en orden cronológico, que es útil para saber qué llegó primero, pero no para trabajar. Ahora cada consulta tiene una etiqueta clara: reparto, venta a tienda, devolución de vidrio o visita al establo. Además, agregamos un campo de notas internas para que quien recibe el pedido pueda anotar detalles como la preferencia de horario o una dirección difícil de encontrar.
El cambio más notorio fue en la vista de la semana. En lugar de una tabla larga, el equipo ve un resumen por día: cuántos repartos hay, qué tiendas esperan pedido y si alguna devolución de envases quedó pendiente. Eso nos ayudó a reducir las llamadas de seguimiento y a que los sábados por la mañana, cuando abrimos el establo para visitas y muestras, todo esté preparado sin apuros.
Este proyecto no es un caso de tecnología sofisticada. Es más bien un ejemplo de cómo una herramienta interna, bien ordenada, libera tiempo para lo que importa: atender bien a las familias que nos compran y mantener el ritmo de producción en la quesería.
Si querés ver cómo trabajamos otros temas internos, podés mirar los otros proyectos o escribirnos directamente.
La persona detrás del proyecto
Superviso el área de producción y trazabilidad en la quesería. Mi trabajo diario consiste en revisar los registros de cada lote, controlar las temperaturas de pasteurización y coordinar el reparto local para que la leche llegue fresca a las familias y cafeterías que nos compran. Antes de dedicarme a los lácteos, trabajé en control de calidad en una planta industrial, y esa experiencia me enseñó a valorar los procesos lentos y medibles.
Si querés conocer más sobre cómo trabajamos o coordinar una visita al establo los sábados por la mañana, escribinos por correo o llamanos directamente.